Dios es el mismo como el que nunca fue igual

Porque cuando tu entras en su presencia, se concibe como la magia de emanar los sentimientos ocultos, es la percepción de lo que siempre estuviste buscando, un sentimiento vago que solamente lo pudiste calcular por medio de los sueños.

Cuando tu entras en su presencia, tu corazón comienza a latir un tanto más rápido, se comienza a sentir el surgimiento de lo que tardaba en salir, los sentimientos florecen, eres llenado de una forma inconfundible y te sientes el más poderoso y especial de este mundo.

Los tiempos dolorosos se recuerdan como algo pasajero e intransigente a las malas memorias, su gracia y su paz quita todo temor de nuestra mente o dolor del corazón, como dijo una vez Marcos Brunet en su canción Príncipe de Paz: …”Paz no es un sentimiento de tranquilidad, Paz es que todo este en orden de acuerdo a la voluntad de Dios…”.

He de asegurar que nuestras ganas por saber de Él han de aumentar conforme vayamos conociéndole, sus sentimientos se hacen también nuestros y sabemos comprender mejor la situación aunque otros divulguen lo contrario, aunque las situaciones de miedo y dolor nos hagan comprender cuan valioso son los momentos irrepetibles de la vida, así que haz que cuente cada momento, no lo subestimes.

He pensado que algunas veces a Dios no le interesa cuanto es tu remuneración o que prenda utilizaras el día de hoy, en obvias razones le interesa que seas prospera y que tu apariencia fuese la mas apropiada, así que, se llega muchas veces a la formulación de la pregunta: ¿Que le ha de interesar a nuestro Papá?,  aunque le ha de interesar mas la disposición de tu corazón así como la peculiaridad de este mismo, estoy sumamente seguro que las aflicciones de este mundo solo han de servir como un canal para lograr algún cambio para llegar a nuestro propósito, ya que a Papá le interesa más la comunicación y una comunión con Él, ese amor puro que a pesar de las circunstancias no se esclaviza en difamaciones, y por lo demás no ha de importar después. Dios no ha de ser de un genero porque somos a imagen y semejanza de Él, así es Dios, un tanto difícil de describir por simples mortales palabras.

Dios es el mismo como el que nunca fue igual, no cambia pero evoluciona tu manera de pensar así como la de tu actitud, porque los sentimientos se desvanecen así como vuelven ha surgir en cambio, el Amor, permanece por medio de la actitud.

Estoy seguro que esta allí, esperando ese gesto tuyo, esa mirada que afronte que lo necesitas para la sanación pura del corazón, esa libertad que te hará dichoso de anhelar estar en su presencia, simplemente por la razón que Dios es el mismo como el que nunca fue igual cuando llego por primera vez a la mínima comprensión de tu corazón.

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