Complejo de únicos

Albert Einstein no habló hasta los 4 años y no empezó a leer hasta los 7. Sus profesores lo tachaban de “lento” y “discapacitado psíquico”. Lo que pasaba era que Einstein tenía una forma totalmente distinta de pensar. Ganó el premio Nobel de física.

Sir Isaac Newton le asignaron dirigir la granja familiar, pero fue un verdadero desastre. Lo mandaron a la Universidad de Cambridge y se convirtió en un erudito de la física.

No te escribo por inspiración sino que tenemos uno y un millón de ejemplos más que invertirle a este apartado.

Más que historia, nuestro Padre nos enseña cuan exclusivos somos, somos su esencia, por lo tanto somos únicos, irreemplazables e irrepetibles. La biblia nos relata innumerables casos de esto, tales como:

  • Samuel: Hijo de Ana, una persona estéril, una mujer agobiada por no tener la bendición de tener hijos. Luego por obra de Dios, Ana le entrega su hijo a Dios para que sirva con Eli.

Samuel quien no tenía ni la más mínima herencia en el servicio de Dios paso a ser el Profeta del pueblo de Israel, quien ungió al primer Rey (Saul), para luego hacerlo con David.

  • David: Un joven que realizaba el quehacer del hogar, el que pastoreaba ovejas por las colinas de los valles, era aquél que tenía un millón de sueños que parecían no poderse cumplir, David es aquél que deseaba tener nombre como los guerreros de sus hermanos, pero aún me gusta más llamarlo como aquél que hablaba y sentía delicia en la presencia de Dios, más por aquellos atardeceres mientras se perdían un par de ovejas por los matorrales del fondo del ocaso. Este David era aquél que entrego su corazón mientras su padre Jése o también llamado Isaí le presentaba a sus siete hermanos delante del Profeta Samuel quien estaba buscando nombrar al próximo Rey de Israel, y según la voluntad de Dios fue David por ser conforme a su corazón.

Así tenemos más historias como estas, como la historia de Moisés que luego de estar en una canasta abandonado en un rió, aquél que asesino a un guardia romano y paso 40 de sus años penando por ello, Dios lo tomó como el libertador del pueblo de Israel, aun siendo torpe para el habla. Jeremías diciéndole un día a Dios que era muy joven para ser enviado a hablar a las naciones, de igual manera el joven Gedeón para derrotar a los Madianitas.

Se pueden resumir tantas historias pero no nos entraríamos en el concepto del mensaje. No se trata de ellos y ni de como estos lograron creer en que eran únicos. Dios lo sabe, pues son esencia suya, así como nosotros, somos su esencia, somos su gloria. El problema radica mas bien cuando nosotros no creemos del todo esto, debido a las malversaciones de nuestro “destino”. 

Cuando comencemos a creer que somos únicos y conformamos el complejo de únicos en el reino de Dios Padre, estaremos listos para poder transmitir la esencia de adoración a nuestro próximo.

Somos hechura de Dios.

Efesios 2:10

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas

obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Eres diferente y exclusivo del Padre, diseñado para marcar, para dirigir y transformar al próximo tuyo. Sos el que dicta y ejerce la palabra de Dios cuando te mande, eres hijo de un rey y sos parte de su reino, eres agente del complejo de únicos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s